



Haría lo que fuese para protegerte....para verte tan viva cómo lo eres ahora, para sentir otra vez el olor de tu pelo...moriría.
Te amo, y ésto va por tí.
Ilvu 4ever




Aquella mañana se despertó sobresaltado, pues había tenido un sueño muy extraño. Como siempre le pasaba, Colin no lograba recordar casi nada de su sueño. Hombres diminutos, ruidos de metal entrechocando, bocanadas de fuego…nunca conseguía vislumbrar más allá de su pura imaginación...
Mientras se vestía observó como Jack se acercaba jocoso hasta su cama, con sus típicos aires de mocetón recio y contundente según su forma de ver las cosas; para Colin, aquello no era más que los andares de un pato mareado.
- Hola enano- fue su gran saludo.
- Piérdete Jack – fue la respuesta de Colin.
- Ésta noche has vuelto a gritar en sueños, jaja, qué nena- dijo Jack.
- Me voy a desayunar- fue toda la despedida de Colin.
Colin vivía en un orfanato. No había conocido a sus padres, sólo sabía que hacía doce años las monjas le habían encontrado a la puerta del orfanato con una carta que decía “Lo siento, yo no puedo protegerlo” y un extraño medallón (del que Colin no se separaba en ningún momento). Además de eso, Colin no sabía nada más de sus padres. Se sentía sólo, triste, infinitamente pequeño en un mundo, que para él hasta entonces, era el único mundo que existía…afortunadamente para Colin, aquella perspectiva de su vida cambiaría rápida y velozmente… y no faltaba mucho tiempo para eso.